Tradición, gastronomía y Mediterráneo se dan la mano en la presentación de Xeraco en la feria internacional de turismo
Xeraco ha vuelto a dejar huella en FITUR llevando a Madrid su esencia más auténtica: el sabor de su gastronomía, la tradición del cremaet y el atractivo único de sus chiringuitos a pie de mar. La delegación municipal, encabezada por el alcalde Avelino Mascarell, ha presentado la oferta turística del municipio “con toda la ilusión del mundo” y con un mensaje claro: Xeraco es mucho más que sol y playa.
Uno de los momentos más destacados ha sido el showcooking de cremaet, a cargo del restaurante El Camí, que ha convertido el almuerzo en todo un ritual para el público asistente. “Siempre nos hace ilusión empezar la jornada con un buen almuerzo. Ya es todo un ritual”, han señalado desde la organización.
Este año, además, Xeraco ha dado un paso más en su apuesta gastronómica incorporando una dulce novedad: la histórica coca de Arnau Busquets, elaborada por la gente mayor del pueblo, poniendo en valor la memoria culinaria y el recetario tradicional.
El gran eje de la presentación ha sido la promoción de los seis chiringuitos de la playa de Xeraco —Aloha, Boreal, Arena, Bambú, Malibú y Sol i Lluna—, auténticos iconos del verano que combinan gastronomía, relax, música en directo, fiestas y actividades especiales.
Situados a escasos metros del agua, estos espacios ofrecen experiencias diferentes en un entorno privilegiado de más de tres kilómetros de arena y más de tres kilómetros de cordón dunar.
“Nuestros chiringuitos son un elemento icónico de Xeraco y una de las razones por las que nuestro litoral es tan especial. Llevarlos a FITUR permite mostrar al mundo todo lo que nos hace únicos: playa, gastronomía y un entorno natural incomparable”, ha destacado el alcalde.
Por su parte, la concejal de Turismo, Mª José Castelló, ha subrayado que el objetivo es mostrar “momentos de relax, buena comida y experiencias únicas a orillas del mar. Son una muestra de nuestra manera de disfrutar la playa y nuestra cultura de ocio”.
Otro de los grandes reclamos presentados ha sido el Fiescrem, la fiesta del ‘esmorzaret’ y del cremaet, que este año celebrará su quinta edición. Nacido tras la pandemia para apoyar a la hostelería local, el evento se celebra durante el puente de mayo y combina almuerzos populares con un concurso de cremaet que aspira a reunir a los mejores hosteleros de la Comunitat Valenciana.
“Xeraco no inventó el cremaet, pero sí que somos los que lo hemos puesto en valor”, ha afirmado Mascarell, destacando que el éxito de la iniciativa ha llevado a que otros municipios comiencen a replicarla.
El alcalde ha reivindicado Xeraco como una playa familiar, valenciana y sin aglomeraciones, donde no hace falta madrugar para encontrar sitio y donde aún es posible disfrutar de cenas a la fresca, terrazas junto al mar y un ambiente tranquilo.
“Xeraco es una playa consolidada y con mucho que ofrecer. Estamos muy orgullosos de lo que somos, de lo que representamos y de lo que tenemos”, ha remarcado.
Con visitantes principalmente de la Comunitat Valenciana, pero también de Madrid y Toledo, Xeraco se presenta como un destino completo que combina mar, montaña y marjal, tradición y modernidad, gastronomía y naturaleza.
En FITUR, Xeraco no solo ha mostrado su oferta turística: ha compartido su manera de vivir el Mediterráneo. Y lo ha hecho, como no podía ser de otra forma, con un cremaet en la mano.