El Grupo Municipal Popular ha sacado a la luz una situación de okupación y problemas de convivencia en un edificio de titularidad municipal situado en la calle Císcar, denunciando la falta de actuación del gobierno socialista y el desamparo que, aseguran, llevan años sufriendo los vecinos de la zona.
El portavoz del PP en el Ayuntamiento de Gandia, Víctor Soler, ha afirmado que su grupo ha denunciado esta problemática en repetidas ocasiones, tanto en juntas de distrito como en comisiones municipales, sin que el ejecutivo local haya tomado medidas. Según Soler, el gobierno encabezado por José Manuel Prieto ha intentado minimizar durante años un problema real que afecta directamente a los residentes del edificio.
Por su parte, la concejala popular responsable del área de Vivienda y del Grau de Gandia, Aina Borredà, ha criticado que el gobierno socialista haya negado reiteradamente la existencia de okupación en el inmueble. Según ha explicado, la respuesta oficial siempre fue que se trataba de un edificio de alquiler social con un bajo nivel de impagos y sin indicios de ocupaciones ilegales, lo que generó una gran frustración entre los vecinos. “Se estaba normalizando una situación que no lo era”, ha señalado Borredà, quien ha asegurado que el PP ha seguido insistiendo hasta demostrar que el problema existe y debe abordarse.

Tras solicitar de forma reiterada documentación al Ayuntamiento, el Grupo Popular ha podido comprobar que, de las 15 viviendas que componen el edificio, al menos tres se encuentran okupadas. Además, una de ellas permanece tapiada desde el pasado 31 de octubre, con el consiguiente riesgo de que vuelva a ser ocupada.
Soler ha acusado al alcalde y a la concejala responsable del área de haber ocultado esta situación, favoreciendo —según sus palabras— la okupación de viviendas municipales y privando de estos recursos a personas que realmente los necesitan, además de generar graves problemas de convivencia.
En este sentido, Borredà ha destacado que el conflicto no se limita a la okupación en sí, sino a las conductas incívicas que, según afirma, están sufriendo los vecinos: suciedad, faltas de respeto y situaciones que afectan a su vida diaria. A su juicio, la falta de medidas por parte del gobierno local ha supuesto una “blanqueo” de este tipo de comportamientos.
Ante esta situación, el PP ha solicitado un refuerzo policial en la zona para garantizar la seguridad y el bienestar de los residentes. Asimismo, Soler ha relacionado el problema con la escasez de vivienda en la ciudad, calificando de irresponsable que existan pisos municipales okupados cuando hay una gran demanda habitacional. “Cada vivienda cuenta y el Ayuntamiento debe actuar dentro de sus competencias para recuperarlas”, ha subrayado.
Finalmente, desde el Grupo Municipal Popular exigen una actuación inmediata del Ayuntamiento para regularizar la situación del edificio y restablecer cuanto antes la convivencia y el bienestar de los vecinos de la calle Císcar.