El programa “Tertulión Gandia”, referente deportivo en la comarca y dirigido por Santi Roca, ha dedicado un espacio especial para abordar la grave crisis de la pista de atletismo de Gandia, acompañando el análisis con la participación de Juan Martos, atleta local y voz crítica del sector. La discusión se centra en la gestión municipal, la repercusión sobre los clubes y la indignación generada por la recepción de un equipo foráneo en plena crisis de infraestructura.
El programa detalla cómo la adjudicación de obras ha generado polémica: tras un fallido intento con Agora Sport, el Ayuntamiento contrató a ‘SPORTAN‘, empresa con sede en Barcelona y Málaga especializada en pistas de atletismo, para continuar la instalación. Paralelamente, los clubes locales sufren cierres recurrentes de instalaciones al aire libre por alertas meteorológicas, muchas veces sin justificación, lo que deja a atletas y familiares sin espacios adecuados para entrenar.
Juan Martos denunció el desamparo de la base atlética, destacando que si los retrasos persisten hasta septiembre, se podría perder entre el 40% y el 80% de las escuelas de atletismo locales. Algunos entrenadores ya han sido enviados a casa, lo que pone en riesgo la viabilidad de los clubes. La polémica aumenta por la recepción del equipo de Valladolid, percibida como un gesto de “postureo” que agrava la sensación de ninguneo hacia el talento local.

El programa también analizó fugas de atletas y méritos no reconocidos, citando casos como los de Camarena, Marc Reina y Quique Llopis, quienes han tenido que entrenar fuera de Gandia para mantener su nivel competitivo. Estos ejemplos evidencian la desconexión institucional y la falta de reconocimiento del esfuerzo de deportistas locales, mientras se priorizan actos públicos y homenajes a clubes externos.
La conclusión del espacio es clara: la gestión de la pista de atletismo ha generado un clima de descontento y abandono entre clubes, atletas y familias. La percepción general es que las decisiones se toman sin atender las necesidades reales del deporte local, relegando el atletismo de Gandia a la política y las fotos institucionales, mientras la crisis de infraestructura continúa sin una solución efectiva ni estrategia de recuperación para la base atlética.