Ayer, Gandia volvió a demostrar que las Fallas son mucho más que una fiesta: son color, creatividad y espíritu de hermandad.








Las calles se llenaron de humor, ingenio y música con la Cabalgata de las Fallas, un desfile en el que falleras y falleros mostraron sus mejores disfraces y carrozas, haciendo disfrutar tanto a mayores como a pequeños al ritmo de las comparsas y la animación constante.