El Ayuntamiento de Oliva ha obtenido una sentencia favorable del Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (Sentencia nº 662/2025, de 17 de diciembre de 2025) en el litigio que mantiene desde hace años con el Arzobispado de València por las obras inacabadas del Centro Ecuménico.
Según ha informado el concejal de Urbanismo, Patrimonio y Contratación, Joan Mata, la resolución judicial reconoce el derecho del consistorio a ser compensado económicamente tras la reversión de la parcela cedida en su día al Arzobispado, al haberse incumplido los plazos de edificación previstos.
El alto tribunal determina que, una vez resuelta la cesión gratuita del solar por incumplimiento, la parcela debe revertir a la posesión municipal en su estado original o, en su defecto, el Ayuntamiento debe ser indemnizado por el deterioro sufrido como consecuencia de la estructura de hormigón que permanece en el terreno. En este sentido, el TSJCV fija una compensación de 1.436.624,93 euros a favor del Ayuntamiento de Oliva. No obstante, el Arzobispado ha interpuesto recurso de casación ante el Tribunal Supremo, por lo que la sentencia aún no es firme.
Una controversia que se remonta a 1998
El conflicto se remonta al acuerdo plenario de 6 de septiembre de 1998, cuando el Ayuntamiento aprobó la cesión gratuita de una parcela en el sector 2 del PAU Oliva Nova para la construcción de un templo y Centro Ecuménico. Las obras llegaron a iniciarse, pero se ejecutó únicamente el 10,88% del proyecto antes de su paralización, quedando el solar en estado de abandono.
En marzo de 2006, el pleno municipal acordó la reversión de la parcela por incumplimiento de los plazos, lo que dio inicio a un prolongado proceso judicial para determinar si la estructura debía demolerse y si el Arzobispado debía asumir el coste del deterioro generado.
En una sentencia de instancia dictada en 2023 por el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 4 de València, se dio la razón al Arzobispado al considerar que no existía detrimento patrimonial para el Ayuntamiento. Sin embargo, el consistorio recurrió y ha logrado ahora que el TSJCV revoque aquella decisión.
Reconocimiento del perjuicio económico
La nueva sentencia considera acreditado que el Ayuntamiento no debe soportar el coste del deterioro sufrido en el solar de su propiedad, al ser responsabilidad del Arzobispado la no finalización de las obras. Además, el tribunal entiende que la estructura existente condiciona objetivamente la capacidad municipal para ejercer con plena libertad sus competencias urbanísticas sobre la parcela, generando una carga económica que no le corresponde asumir.
El concejal Joan Mata ha calificado la resolución como “muy positiva para los intereses municipales”, aunque ha apelado a la prudencia a la espera de lo que resuelva el Tribunal Supremo.
Por su parte, la alcaldesa de Oliva, Yolanda Pastor, ha señalado que el Ayuntamiento continúa trabajando para “ordenar y resolver problemas históricos de la ciudad”, subrayando que, tras décadas de controversia, el asunto del Centro Ecuménico podría estar cerca de una solución definitiva.