El Grupo Municipal Popular en el Ayuntamiento de Gandía ha denunciado el estado “descuidado” en el que, según afirman, se encuentra la playa a escasos días de su anunciada “apertura”, criticando la falta de previsión del gobierno local.
El concejal de Servicios Básicos, David Ronda, ha cuestionado el concepto de “abrir la playa”, ironizando sobre lo que considera una estrategia del ejecutivo socialista para “atribuirse el mérito de abrir un recurso natural que está disponible todo el año”. En este sentido, ha acusado al gobierno de priorizar la imagen y la comunicación frente a una planificación turística eficaz.
Asimismo, Ronda ha señalado que competencias como la limpieza, el mantenimiento urbano, la información turística y el estado general del entorno dependen directamente del Ayuntamiento. Por ello, ha criticado la gestión del alcalde, José Manuel Prieto, afirmando que “echa balones fuera cuando no cumple con sus funciones” y reclamando una mayor implicación en la resolución de los problemas municipales.



El edil popular ha alertado de diversas deficiencias detectadas en la primera línea de playa y su entorno, entre ellas escaleras en mal estado, acumulación de suciedad, calles sin acondicionar y un retén de servicio que, según indica, no funciona durante las 24 horas. “Es incomprensible en un momento clave para la ciudad”, ha señalado.
“Abrimos la playa, tenemos la foto del alcalde, pero la tenemos descuidada. Es la peor carta de presentación posible para vecinos y turistas”, ha lamentado Ronda.
Desde el PP insisten en que Gandía no puede permitirse “llegar tarde” a una de las épocas más importantes del año, y critican que el gobierno local “vive más pendiente de la foto que de tener la ciudad preparada”
“No hablamos de grandes proyectos, hablamos de lo básico: limpieza, mantenimiento y previsión. Lo mínimo exigible para una ciudad turística como la nuestra”, ha añadido.
Finalmente, Ronda ha reclamado al ejecutivo socialista una estrategia turística “a la altura” de Gandía, advirtiendo de las consecuencias de una gestión que, a su juicio, ya se ha reflejado en datos como la ocupación hotelera durante Fallas.