La Junta Directiva de la Asociación de Vecinos Marenys de Rafalcaïd mantuvo este viernes una reunión con la concejala delegada de Protección, Seguridad, Convivencia, Tránsito y Transporte Público, Lydia Morant, para trasladar formalmente diversas peticiones relacionadas con la seguridad, el tránsito y la calidad de vida en este barrio costero de Gandia.
Una de las principales demandas fue la urgente necesidad de aplicar medidas de seguridad vial en la Ronda Tamarit, una reivindicación histórica pendiente desde hace tres años. La Asociación recordó que ya se habían alcanzado acuerdos en su día con el entonces concejal Nacho Arnau, y que incluso el alcalde, José Manuel Prieto, pudo comprobar personalmente la peligrosidad del tramo en una visita al barrio. Entre las propuestas vecinales se incluyen señalización horizontal y vertical, así como elementos físicos disuasorios como bandas sonoras o fresado de calzada, medidas que, según Morant, volverán a ser estudiadas por el consistorio.
Otro de los puntos clave fue la problemática del aparcamiento. Los vecinos denunciaron la falta de plazas y recordaron la promesa incumplida de habilitar un parking junto al puente, plan presentado hace tres años del que no se ha tenido más información. La Asociación considera discriminatoria la situación actual del barrio respecto a otros de la ciudad, donde sí se permite aparcar en la vía pública. La escasez de estacionamiento se agrava especialmente durante los meses de verano.
También se solicitó el repintado de la rotonda de acceso al barrio, situada junto al centro social, así como el traslado de la gatera ubicada en esa misma rotonda por representar un riesgo tanto para los animales como para los vehículos.
Entre otras peticiones, la AV reclamó la sustitución de la señal de STOP por un “Ceda el Paso” en la única salida del barrio, con el objetivo de evitar las largas colas de vehículos que se generan, especialmente en temporada alta.
Para mejorar la seguridad peatonal, los vecinos propusieron la instalación de señales verticales de “Zona 20” en todo el barrio, especialmente antes de la rotonda del centro social, para reducir la velocidad de circulación y priorizar a los peatones.
Durante el encuentro, la concejala también informó a los vecinos sobre las limitaciones del acondicionamiento del Camí de la Bocana, al tratarse de un camino rural, aunque reconoció que se están realizando algunas mejoras.
Finalmente, la Asociación reiteró la necesidad de reubicar la marquesina del Urbanet a la calle Diumenge, frente al parque del centro social, donde realmente se encuentra la parada del transporte público. La ubicación actual en la calle Marenys, señalaron, genera confusión y molestias a los usuarios.
La Asociación de Vecinos Marenys de Rafalcaïd valoró positivamente la disposición de la concejala Lydia Morant, pero insistió en que estas demandas deben traducirse en acciones concretas y visibles. La Junta Directiva se comprometió a seguir colaborando y supervisando el cumplimiento de estos compromisos para garantizar la seguridad y el bienestar del vecindario.