Víctor Soler critica que el Ayuntamiento propusiera un terreno que ya fue descartado en 2016 por considerarse urbanísticamente inviable
El portavoz del Grupo Municipal Popular de Gandia, Víctor Soler, y la concejala responsable del Grau, Rosabel Borull, han comparecido esta mañana para informar sobre la situación de la ampliación del Centro de Salud del Grau. Según ha denunciado Soler, el proyecto no puede ejecutarse actualmente porque el gobierno socialista ha cedido a la Generalitat “una parcela inundable e inviable desde el punto de vista urbanístico”.
Durante su intervención, Soler respondió también a las declaraciones de la concejala socialista Liduvina Gil en relación con los cierres de los consultorios de Beniopa y Benipeixcar. El portavoz popular recordó que dichos cierres forman parte del “Plan Funcional del Centro Sanitario Integrado Gandia-Roís de Corella y Casa del Paciente-Escuela de Salud”, elaborado en 2017 durante el gobierno del Botànic presidido por Ximo Puig.
“El propio gobierno socialista impulsó este modelo sanitario y planteó la integración de estos servicios”, afirmó Soler, quien acusó al PSPV de “utilizar la sanidad como arma política”.
El dirigente popular insistió en que la Generalitat Valenciana mantiene su voluntad de ampliar el Centro de Salud del Grau, aunque aseguró que el problema reside en que el terreno cedido por el Ayuntamiento está afectado por el PATRICOVA y presenta riesgo de inundabilidad.
“El problema no es que la Conselleria rechace la parcela. El problema es que el propio expediente municipal reconoce que el terreno es inundable y no cumple los requisitos legales necesarios para construir allí un centro sanitario”, señaló.
Soler recordó además que el mismo gobierno socialista de Gandia descartó en 2016 construir el Casal Jove del Grau en esa parcela por idénticos motivos, lo que calificó de “hipocresía política” al culpar ahora a otra administración por rechazar el proyecto.
El portavoz popular criticó también las declaraciones de representantes socialistas relativizando el riesgo de construir equipamientos públicos en zonas inundables. En este sentido, defendió que la seguridad y la legalidad urbanística “no son cuestiones negociables ni políticas, sino técnicas”.
Asimismo, reiteró la disposición del Partido Popular a colaborar para desbloquear el proyecto sanitario. “En el momento en que el gobierno socialista ceda una parcela adecuada, el nuevo centro de salud podrá ponerse en marcha”, aseguró.
Soler cuestionó además la viabilidad de las propuestas municipales para ampliar el actual edificio mediante una planta adicional, argumentando que los informes técnicos apuntan a que ello obligaría prácticamente a reconstruir el centro desde cero y podría afectar a la accesibilidad y funcionalidad de las instalaciones.
Por otra parte, el portavoz popular criticó la “ausencia total” del concejal de Urbanismo, Vicente Mascarell, durante el proceso y acusó al gobierno local de falta de voluntad de diálogo y colaboración institucional.
Finalmente, Soler reiteró la disposición del Partido Popular a colaborar “en todo aquello que sirva para mejorar la sanidad de Gandia y ofrecer mejores servicios a los vecinos”.