La Fundación de la Comunitat Valenciana para la Restauración de la Colegiata de Gandia aprobará esta tarde un nuevo Plan Director del templo y modificará sus estatutos para ampliar sus fines y reforzar la difusión cultural, patrimonial y turística del monumento.
Así lo han anunciado este jueves el secretario de la Fundación, Francisco Ferrer, y el arquitecto Jesús Roche durante una rueda de prensa celebrada en la Insigne Colegiata de Gandia, en la que han presentado las principales propuestas que serán sometidas a la aprobación del Patronato.
La modificación estatutaria afectará al artículo 7.2 c), relativo a la difusión cultural, que pasará a incluir expresamente la promoción patrimonial y turística del edificio. El nuevo texto contempla el impulso del conocimiento, la visita, la conservación y la puesta en valor de la Colegiata como Bien de Interés Cultural, además del desarrollo de actividades culturales, educativas y turísticas vinculadas al monumento.
Según explicó Francisco Ferrer, este cambio responde a la necesidad de adaptar la Fundación a la realidad actual. “La Colegiata está integrada hoy en el circuito turístico de la ciudad. No solo es un templo, sino también un monumento, y la Fundación debe promover todas estas acciones”, señaló.
Durante la reunión del Patronato también está prevista la aprobación del nuevo Plan Director, elaborado por el equipo de arquitectos formado por Jesús Roche, Emilio Llácer y Guadalupe Querol. El documento será presentado públicamente una vez adquiera carácter definitivo.
El arquitecto Jesús Roche explicó que el Plan Director establece las principales actuaciones necesarias para garantizar la conservación del edificio. Entre ellas figuran la restauración del campanario, ya concluida, y la intervención en la fachada norte, que se está ejecutando por segunda vez en los últimos quince años.
Las obras cuentan con una subvención de la Generalitat Valenciana de 169.255,13 euros, mientras que la Parroquia invertirá 196.757,21 euros, cerca de 30.000 euros más que la aportación autonómica.
La actuación en la fachada norte tiene como objetivo corregir las filtraciones, goteras y desprendimientos que sufre el edificio. Según explicó Roche, la restauración realizada hace quince años optó por reconducir el agua de lluvia a través de las gárgolas, una solución que, en un edificio histórico de estas características, ha demostrado requerir un mantenimiento constante, complejo y costoso.
Desde la Colegiata subrayaron que esta nueva intervención permitirá dar una solución definitiva a estos problemas y contribuirá a garantizar la adecuada conservación del templo.
Los trabajos se prolongarán hasta las fiestas de San Francisco de Borja, previstas para principios de octubre. Mientras duren las obras, la Colegiata ha reducido el precio de la entrada a cuatro euros con el fin de compensar las posibles molestias ocasionadas a los visitantes.